La Diputación le dedica abril, dentro de la iniciativa “8M, mes a mes”, a la sororidad que une a los grupos de mujeres en el rural
En la campaña de este mes, las protagonistas que ilustran este reconocimiento son las “Supermujeres” de Boborás, un grupo de 5 mujeres unidas por el ganchillo y la calceta, que elaboran manualidades que luego donan a la Asociación Española Contra el Cáncer
La diputada provincial de Igualdad, Teresa Barge, recalca que estas agrupaciones de mujeres “son mucho más que simples encuentros, son hogares del alma donde el tiempo se detiene para dar paso a la complicidad, al apoyo incondicional y a la fuerza compartida”
Ourense, 7 de abril de 2025.
Este mes de abril, coincidiendo con la celebración del primer año del programa, “8M, mes a mes”, el área de Igualdad de la Diputación de Ourense quiere realizar un reconocimiento especial a la importancia de reunión y la sororidad entre mujeres para compartir vivencias, aficiones y pasar el tiempo en buena compañía. En esta ocasiones las mujeres seleccionadas para ilustrar esta iniciativa son las “Supermujeres” .
Las “Supermujeres” son un grupo de cinco mujeres que se reúnen en el ayuntamiento de Boborás. Está compuesto por Leontina Vázquez, Mª Dolores González, Rosa Mª Pérez, Concepción García y Rocío Sobrado. Cuatro de ellas de la parroquia de Sta. María de Xuvencos y una de San Xulián de Antreses.
Este colectivo surgió la raíz de coincidir en un curso ofertado por el Ayuntamiento de Boborás para las mujeres del rural, y con el tiempo se consolidó en reuniones habituales. En estas reuniones, fundamentalmente realizan diferentes manualidades (ganchillo, calceta, muñequitas...), y todas ellas son donadas a la Asociación Española Contra el Cáncer.
Además de la suya labor solidaria, ellas mismas comentan que usan este espacio para socializar, intercambiar ideas, libros, risas y apoyo moral, creando de esa manera una gran acción social en el entorno.
Destaca también el área de Igualdad que dirige la diputada provincial Teresa Barge, que las agrupaciones de mujeres, como las “Supermujeres” de Boborás, “son mucho más que simples encuentros; son hogares del alma donde el tiempo se detiene para dar paso a la complicidad, al apoyo incondicional y a la fuerza compartida. En estos espacios, cada palabra, cada risa y cada mano tendida entrelazan una red invisible pero poderosa que sostiene a quién la precisa”.
Compartir vivencias, aficiones y momentos de vida convierte estas reuniones en un refugio cálido donde el silencio nunca pesa y donde los sueños, en lugar de esmorecer, se multiplican, explica la diputada de Igualdad. “Son hilos invisibles que tejen lazos de sororidad, esos que hacen que ninguna mujer se sienta sola, que cada historia cuente y que cada pequeño gesto de solidaridad transforme el mundo, un punto de ganchillo, un abrazo o una carcajada a la vez”, concluye Teresa Barge.