Luis Menor destaca en Gargalo el papel del sector vitivinícola como motor económico y proyección externa de Ourense.

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El presidente provincial visitó las instalaciones de la bodega Roberto Verino en Monterrei, un proyecto pionero en el compromiso con la calidad y las variedades autóctonas de esta denominación de origen.

Menor destacó que empresas como Gargalo "demuestran la capacidad de Ourense para transformar territorio, tradición e identidad en productos de alto valor añadido".

Verín, 20 de agosto de 2026.

El presidente de la Diputación Provincial de Ourense, Luis Menor, visitó hoy Bodegas Gargalo, el proyecto vitivinícola impulsado por Roberto Verino a principios de los años 90 a los pies del Castillo de Monterrei, donde conoció la evolución de la bodega, sus viñedos y sus proyectos futuros.

Durante la visita, Menor destacó el papel que desempeña el sector vitivinícola como "uno de los grandes embajadores de la provincia", debido a su capacidad para generar actividad económica en las zonas rurales y, al mismo tiempo, contribuir a la conservación del paisaje, la promoción del turismo y la proyección exterior de la marca Ourense.

El presidente provincial destacó especialmente el carácter pionero de Gargalo en la transformación experimentada por la viticultura de Monterrei en las últimas décadas, apostando desde sus inicios por la calidad y el potencial de las variedades autóctonas. La bodega reivindica su papel, junto con las fincas tradicionales ya existentes, en el impulso que contribuyó a la configuración de la actual Denominación de Origen.

“Gargalo demuestra la capacidad de Ourense para transformar lo que nos hace diferentes —el territorio, las variedades autóctonas, el paisaje y nuestra historia— en productos de calidad, innovación y alto valor añadido”, dijo Luis Menor, quien también reconoció la trayectoria de Roberto Verino y su vínculo permanente con la provincia.

En este sentido, Menor destacó el potencial que ofrece Monterrei para seguir impulsando la conexión entre vino, patrimonio, gastronomía y turismo, aprovechando recursos únicos como la propia fortaleza y las bodegas de la zona.

Por su parte, Roberto Verino transmitió el deseo de convertir Gargalo en un “escaparate de Monterrei” que contribuya a difundir los valores de sus vinos y de un territorio con una larga tradición vitivinícola.