La Diputación Provincial destaca el papel de la mujer en el sector de la pizarra en septiembre a través de la historia de Aquilina Prieto
La iniciativa “8M, mes a mes”, promovida por el Área de Igualdad dirigida por Teresa Barge, se centra este mes en las mujeres que trabajan en un sector esencial para la economía y el empleo de Valdeorras.
Aquilina Prieto trabajó durante ocho años directamente en la pizarra y otros veinte en una cantera, una trayectoria profesional con la que reclama la independencia económica de las mujeres y reconoce las dificultades de un trabajo que ha avanzado significativamente con la mecanización.
Carballeda de Valdeorras, 8 de septiembre de 2026.
La Diputación Provincial de Ourense dedica el mes de septiembre de la iniciativa “8M, mes a mes” a las mujeres que trabajan en el sector de la pizarra, una actividad estrechamente ligada a la economía, el empleo y la propia identidad de Valdeorras. La protagonista elegida en esta ocasión es Aquilina Prieto Robleda, residente de Carballeda de Valdeorras y con una dilatada trayectoria profesional en el sector.
La iniciativa, promovida por el Área de Igualdad de la Diputación Provincial de Ourense, liderada por la diputada provincial Teresa Barge, continúa su recorrido a lo largo del año para dar visibilidad a las mujeres de la provincia en diferentes ámbitos profesionales, sociales y personales, extendiendo la reivindicación de la igualdad más allá de la celebración del 8 de marzo.
Aquilina Prieto nació en Ourense, aunque sus raíces familiares están en Carballeda de Valdeorras, donde reside. Su incorporación al sector se produjo de forma natural en un territorio donde la pizarra era una de las principales oportunidades laborales. «Cuando no estaba estudiando, lo más lógico era trabajar en la pizarra», recuerda.
Durante ocho años trabajó directamente en la pizarra y posteriormente permaneció otros veinte años vinculada a una cantera como cocinera, encargándose de preparar las comidas para los trabajadores, un servicio que facilitaba la vida cotidiana de las personas empleadas en las granjas.
Su historia es también la de muchas mujeres de Valdeorras que encontraron en la pizarra una oportunidad para incorporarse al mercado laboral, obtener sus propios ingresos y alcanzar la autonomía. Aquilina subraya precisamente la importancia que el sector ha tenido y sigue teniendo para favorecer la independencia económica de las mujeres.
Actualmente, alrededor del 25% de las personas que trabajan en el sector son mujeres, una presencia que demuestra el papel de la mujer en una actividad tradicionalmente asociada a los hombres y en la que las condiciones laborales también han experimentado una evolución significativa.
Un trabajo duro que evolucionó con la mecanización.
Aquilina no oculta las exigencias físicas de la actividad. «Es duro», resume al hablar del trabajo con la pizarra, aunque reconoce que la progresiva mecanización de los procesos ha permitido reducir considerablemente esa dureza en los últimos años.
Entre los aspectos más positivos de su experiencia, destaca la dimensión humana: el contacto con los compañeros y la interacción con la gente, relaciones forjadas a lo largo de décadas de trabajo y convivencia en torno a las canteras. Aquilina reconoce que la pizarra es un trabajo muy duro. Una reflexión que, sin embargo, va acompañada de un profundo reconocimiento de la importancia de una actividad de la que dependen numerosas familias y gran parte de la economía de la región: «Es de lo que vivimos, es lo que nos da sustento en Valdeorras».
Para la diputada de Igualdad, Teresa Barge, la historia de Aquilina nos permite "reconocer a todas aquellas mujeres que durante décadas han contribuido con su trabajo al desarrollo económico de Valdeorras y que han conquistado, a través del empleo, mayores niveles de autonomía e independencia".
Barge también destaca que "hablar de igualdad significa también visibilizar a las mujeres en los sectores productivos que sustentan nuestro territorio, reconociendo tanto el camino recorrido como los avances que aún debemos seguir impulsando".
Con esta nueva entrega, “8M, mes a mes” sigue recuperando y difundiendo historias de mujeres de la provincia para reivindicar que la igualdad y el reconocimiento de su contribución a la sociedad deben estar presentes durante los doce meses del año.