Territorio

La Provincia

La provincia de Orense la forman noventa y dos municipios, siendo su población total de 340.000 habitantes distribuídos de forma irregular y muy dispersa en sus 7.092 km2. Presenta un graduado y muy acusado relevo ocupado por tres grandes macizos montañosos, que le proporcionan una rica diversidad climática, con inviernos típicos de alta montaña y benignos en los valles, y veranos generalmente secos.

Orense es una provincia que se puede visitar en cualquier época del año, ya que si la primavera y el verano son las mejores estaciones por su climatología, el otoño presenta una vistosa y colorida vegetación además de un clima agradable.

También es un nudo importante para las comunicaciones al ser la puerta de entrada a Galicia y territorio fronterizo con Portugal. Sus comarcas, bien diferenciadas, posibilitaron ricas culturas y tradiciones típicas tan particulares que hacen única a cada una de ellas.

Historia

La cultura de los castros es la que más atractivo ejerce sobre la gente. Existe un gran número y sobre ellos perdura una gran tradición folclórica. Existe una fuerte presencia de la dominación romana sobre la provincia, quedando de ella numerosos vestigios y testigos como los miliarios o hitos viarios, dándose aquí la mayor acumulación de toda la Península. Otros restos de la romanización son los asociados a la red viaria.

Pero si algo dejó extraordinarias pegadas fue la arquitectura religiosa, que generó un gran patrimonio artístico y singulares tradiciones. La más notable de estas la constituye la peregrinación jacobea, origen de la llamada Ruta de la Plata que canaliza a través de la provincia el flujo jacobeo procedente de Levante, Centro y Sur de España. Se conservan castillos y fortalezas, torres defensivas y murallas, etc. De referencia obligada son los pazos, construcciones típicas de porte señorial y bella arquitectura típicos del país gallego.

El patrimonio de la piedra podría ser la acepción adecuada para designar el rico patrimonio formado por la arquitectura monástico-religiosa. Piedra sobre piedra, se levantaron eremitorios, cenobios, monasterios y santuarios. El monacato, donde abunda el románico, presenta monumentales ejemplares. Los templos parroquiales muestran con frecuencia características tales que los llevaron a ostentar la condición de Monumento Nacional Histórico-Artístico. Los cruceros y petos de ánimas, singular tradición gallega, se nos antojaron compañeros de viaje.

Historia representada, las tradiciones

Orense evoca a la antigüedad representando el pasado de forma lúdica. La gente vestida a la antigua, los personajes de intenso atractivo, el medio urbano, arcaico, donde tienen lugar los hechos, trasladan al visitante a otra época, y este no hará más que dejarse llevar por el encanto de la historia escenificada.

A lo largo de todo el año, y coincidiendo a veces con las fases del ciclo agrícola o fechas memorables, se celebran fiestas tradicionales e históricas como el Carnaval, el Buey, la Batalla de Moros y Cristianos, la Fiesta de la Istoria... Mercados artesanos, danzas tradicionales, eventos musicales con instrumentos populares de uso ancestral, son otras muestras del recuerdo de nuestro pasado, de su subsistencia en la conciencia orensana y de afecto a la tradición y riqueza cultural.

La provincia de Orense conserva viva en la conciencia colectiva de sus gentes la tradición y el amor por la perturbación del legado de ancestrales costumbres folclóricos transmitidas de generación en generación.

Aventura: ríos, fuentes, caldas...

Orense es rica en aguas termales y minero-medicinales. Ciertas tradiciones llegadas hasta nosotros nos transmiten que ya antiguos pobladores aprovechaban sus efectos curativos. En la actualidad, se presta gran atención a este recurso, existiendo establecimientos balnearios distribuídos por toda la provincia. La intensa red fluvial propicia la existencia de numerosos encoros, favorecendo así la rica oferta de espacios para la práctica de deportes náuticos o de navegación recreativa.

El relevo de la provincia genera espacios muy diferentes entre si, pero que constitúen una oferta muy completa para la práctica del deporte en contacto con la naturaleza. Alta montaña, profundos canales fluviales, outeiros, chairas y ríos remansados, permiten casi todas las modalidades de deporte de acción o tiempo libre. En cualquiera caso, se gozará de escenarios de una gran belleza paisajística.

Los vinos se producen en ecoclimas muy diferentes entre si, la producción da castaña es cuantiosa existiendo decenas de variedades, el cultivo de la patata, con altas cifras de exportación, es muy apreciada por su calidad. En los últimos años, los hongos cobraron gran importancia, sobre todo por su estado silvestre, y la apicultura es una actividade creciente.