La Diputación de Ourense propone a la Secretaría de Estado de Turismo un programa termal de impacto social para incentivar la apertura de balnearios en diciembre
El presidente provincial, Luis Menor, en su calidad de presidente de Villas Termales de la FEMP, presentó en un encuentro en Madrid un proyecto experimental de "turismo emocional" para la temporada invernal en centros termales.
Menor valoró el encuentro como "muy fructífero" y destacó el "compromiso" de la Diputación en el objetivo de desestacionalizar el turismo
El presidente de la Diputación de Ourense, Luis Menor, en su calidad de presidente de las Villas Termales de la FEMP, propuso hoy a la Secretaria de Estado de Turismo, Rosario Sánchez Grau, un programa experimental de turismo emocional que fomenta la apertura de balnearios en diciembre. Este proyecto se debatió en una reunión de trabajo celebrada en Madrid, en la que también participaron el secretario general de la FEMP, Antonio Martínez-Sicluna Sepúlveda, y la directora general de Políticas Locales, Cristina Moltalvá Medina.
"Ourense y la Diputación proponen un programa innovador para que 500 personas puedan utilizar los balnearios en el mes de diciembre y contribuir a la lucha por la desestacionalización", ha afirmado Luis Menor tras la reunión en Madrid, que considera "muy fructífera".
Por su parte, desde la FEMP valoran "muy positivamente" la disposición del Secretario de Estado y del Ministerio y la apuesta por la búsqueda de fórmulas para desestacionalizar la oferta térmica.
La agenda de la reunión tuvo varios puntos, pero el de mayor relevancia para las Villas Termales estuvo relacionado con el diseño y desarrollo de este programa de impacto social para revertir la situación de los balnearios, en su mayoría cierran durante parte del año -periodo que varía según cada centro termal-, pero con el factor común de cerrar parte de la temporada invernal, especialmente en el mencionado mes de diciembre.
“La mayoría de los balnearios en España permanecen cerrados en diciembre y la vida económica y social de los municipios en los que se ubican se ve muy afectada por la falta de actividad económica en los balnearios”, explicó Luis Menor durante la reunión de trabajo.
Además, se abordó otro impacto directo del cierre de los balnearios, como es el turismo municipal, ya que la actividad termal arrastra a otras pequeñas empresas del sector servicios relacionadas con el termalismo.
Un proyecto de impacto social
Luis Menor propuso al Secretario de Estado un programa con un doble impacto social: por un lado, el efecto que la ampliación del periodo de apertura de los balnearios tendría sobre la vida social y económica de las propias villas termales, y un segundo impacto relacionado con el perfil social al que se centraría el programa.
En este sentido, el programa que se está diseñando consistiría en una experiencia de “turismo emocional” que impactaría positivamente en el bienestar del colectivo para el que se plantea su contenido, que sería personalizado.
La FEMP tiene previsto presentar el proyecto en la Asamblea de Villas Termales que tendrá lugar en Vegas de Tirado (Salamanca) en octubre, para que las villas termales interesadas puedan incorporarse al programa en 2026, y para que un número reducido de Villas Termales pruebe experimentalmente la propuesta este diciembre de 2025.
La FEMP invitó a la secretaria de Estado, Rosario Sánchez, y al propio Ministerio de Industria y Comercio, a participar en la Jornada.
Miles de lugares de turismo termal cerrados durante un mes
En España existen alrededor de 130 balnearios y 75 municipios considerados Villas Termales de la FEMP, entidades locales pertenecientes a 31 provincias de 13 Comunidades Autónomas diferentes.
El 55% de las Villas Termales son municipios con menos de 2.500 habitantes, el sector termal es un ejemplo de actividad ubicada en espacios rurales de singular belleza e historia que tiene que hacer frente al reto demográfico, ya que la mayoría de ellas se ubican en espacios caracterizados por esta realidad.