La Diputación inicia las labores para retirar más de 4.000 toneladas de escombros en la "zona cero" de Viana do Bolo, afectada por las inundaciones de junio.

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La institución provincial, a través del Área de Infraestructuras, declaró el procedimiento de urgencia para encomendar las tareas de limpieza de suelos, lodos y residuos de construcción a la empresa pública Tragsa.

Las acciones se centrarán en las localidades de A Bouza y Pixeiros, las más devastadas por las tormentas, con el objetivo de restablecer la normalidad en un plazo de entre 10 y 15 días.

Viana do Bolo, 1 de julio de 2026.

La Diputación Provincial de Ourense acaba de iniciar las labores de retirada de escombros en las zonas más afectadas por las recientes tormentas e inundaciones que azotaron el municipio de Viana do Bolo. La institución provincial, a través del Área de Infraestructuras, declaró el procedimiento de urgencia para comenzar de inmediato las labores de retirada en las localidades de A Bouza y Pixeiros.

Esta mañana comenzaron los trabajos en A Bouza, una de las localidades más afectadas por las fuertes inundaciones del 17 de junio, para que el barrio pueda recuperar la normalidad lo antes posible. El objetivo principal es, en primer lugar, retirar todos los materiales que sepultaron la zona central del pueblo.

La ejecución de estas tareas se encomendó al propio equipo de Tragsa, que ya está movilizando maquinaria pesada en la zona, como retroexcavadoras, camiones y miniexcavadoras, para hacer frente a la retirada de más de 2.000 metros cúbicos de material acumulado, el equivalente a más de 4.000 toneladas de escombros.

Medidas inmediatas de la Diputación ante la catástrofe.

Horas después de que ocurriera la catástrofe, la Diputación movilizó sus propios recursos técnicos y materiales con el objetivo prioritario de despejar el cauce del arroyo (un afluente del arroyo Canela) y así evitar que el problema empeorara o que se produjeran nuevos desbordamientos en caso de que volvieran las lluvias.

Una vez garantizada la seguridad preventiva, el trabajo se centra ahora en la eliminación efectiva de todo el material depositado por la fuerza del agua. En primer lugar, las tareas se enfocarán en la limpieza del lodo, la tierra y los sedimentos arrastrados por el río y, posteriormente, se procederá a la retirada de los escombros de construcción y demolición de las viviendas y porches afectados.

Según las previsiones, se espera que estas obras estén terminadas en un plazo de entre 10 y 15 días.