A Veiga acoge este sábado la segunda fase del XVI Concurso de Bandas de Gaitas Celtibéricas

Compartir

Más de 300 gaiteros se darán cita en este evento que rendirá homenaje a la memoria de la cantaora Dorinda Pérez Rodríguez de Pradolongo (1921-2023)

El vicepresidente segundo, César Fernández; el alcalde de A Veiga, Juan Anta; y el director de la Escuela Provincial de Gaita, Xosé Lois Foxo, presentaron este concurso, cuya fase final será en Manzaneda.

Ourense, 4 de junio de 2025.

El municipio de A Veiga acogerá este sábado, a partir de las 12:00, la segunda fase del XVI Concurso de Bandas de Gaitas Celtibéricas. Este importante evento cultural, promovido por la Diputación Provincial de Ourense, contará con la participación de más de 300 gaiteiros y rendirá homenaje a la cantaora Dorinda Pérez Rodríguez de Pradolongo (1921-2023).

La presentación de este evento contó con la presencia del vicepresidente segundo y diputado provincial de Cultura, César Fernández, quien dejó claro que «estamos ante un claro ejemplo de cómo se pueden lograr grandes cosas desde pequeños municipios». El alcalde de A Veiga, Juan Anta, por su parte, destacó que «un evento de estas características no sería posible sin el Maestro Foxo, tan comprometido con la defensa de los valores y la música tradicional». El director de la Escuela Provincial de Gaitas, Xosé Lois Foxo, anunció que este sábado «A Veiga será la capital de la gaita» con esta segunda fase del concurso, cuya final se celebrará en Manzaneda.

Foxo informó que participarán cerca de trescientos gaiteros de Lugo, Coruña y Ourense, que conforman diez bandas de gaitas. El alcalde de Manzaneda, localidad donde se celebrará la fase final del Concurso, así como la Serán da Seitura, asumirá la organización los días 26 y 27 de julio de 2025. Los participantes destacaron que el evento se celebra en memoria de la cantante Dorinda Pérez Rodríguez, quien transmitió al director de la Escuela de Gaitas un vasto bagaje de canciones y romances de tradición oral, gracias a los cuales nuestra música y nuestro habla perduran.